Mostrando entradas con la etiqueta Economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Economía. Mostrar todas las entradas

Economía


Asia posee el 60% de la población del planeta y cerca del 30% de las tierras emergidas, es el mayor productor global de alimentos, además de ser el mayor consumidor tiene las mayores reservas de la mayoría de los minerales, es el continente que concentra el mayor crecimiento económico y consume la mayoría del crédito global, cerca del 80% del crecimiento económico mundial, el mayor crecimiento de la inversión en ciencia y tecnología, inversión en educación y en cuanto sector económico podamos imaginar La cooperación entre el gobierno, las industrias y el dominio de la tecnología han llevado a Japón al éxito económico.

Por su parte desde 2004 la UE es el principal socio comercial de China, que a su vez es el segundo socio comercial de la organización europea.

En 2005, China se convirtió en la sexta economía mundial. Con un crecimiento oficial del 9,5% anual, la economía china está considerada como la de mayor crecimiento del planeta, manteniendo una tasa media superior al 8% desde los años 1980.

Economía


Hong Kong está considerado uno de los lugares con mayor libertad económica del mundo. Esto quiere decir que existe una gran facilidad para establecer empresas en el territorio y para mover dinero de Hong Kong al exterior. Estas facilidades económicas, unidas a la existencia de un sistema legal de origen británico muy escrupuloso en el respeto de la propiedad privada, contrastan con las dificultades burocráticas y la inseguridad jurídica a la que se enfrentan las empresas internacionales en la China continental, y es la razón principal por la que Hong Kong sigue siendo el principal centro financiero de China. Además, las restricciones a las comunicaciones directas entre Taiwán y la República Popular China hacen de Hong Kong el principal punto de contacto entre los dos regímenes chinos enfrentados desde 1949.

Economía


La llegada de chinos de clase media y alta en 1949, tradicionalmente dedicados al comercio, las inversiones japonesas y las de Estados Unidos (que al igual que Corea del Sur al tener un país homónimo comunista, estaba interesado en demostrar la superioridad del sistema capitalista), han convertido a Taiwán en uno de los nuevos países industrializados. El país se adaptó bien a la crisis de 1973, reconvirtiendo sus industrias al sector de las altas tecnologías, siendo hoy uno de los primeros fabricantes mundiales de microprocesadores.

Recientemente Taiwán ha pasado a convertirse en uno de los mayores inversores en la República Popular de China.

Desde el año 2002 es miembro de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

PIB (2005) es U$ 346.400. millones.

GDP per cápita (PPP) es US $ 29,800 (est) de acuerdo al CIA factbook.

Taiwán cuenta con su propia moneda llamada nuevo dólar taiwanés NTD.

Algunos de los sectores en los que destacan las empresas de Taiwán son los siguientes:

Bicicletas: GIANT, DAHON, MERIDA.

Computadoras: ACER, ASUS.

Biotecnología.

Semiconductores

Economía


Desde la caída del Telón de Acero el país atraviesa por una crónica situación económica. Sin embargo, no es posible conocer detalles, pues las organizaciones internacionales que monitorean las actividades comerciales y financieras mundiales no cuentan con datos sobre el país, o presentan enormes lagunas en sus informes (Corea del Norte no es miembro del Fondo Monetario Internacional , y el Banco Mundial no cuenta con datos económicos sobre el país ). Sin embargo, según el World Factbook de la CIA, la muy precaria situación alimentaria de los años noventa no ha cesado. Un enorme porcentaje de los recursos se sigue destinando al sector militar.

La mayoría de los norcoreanos vive en situaciones de extrema pobreza. Un buen porcentaje de personas sobrevive gracias a la ayuda humanitaria, la cual se distribuye con muchas dificultades debido a las reticencias del gobierno norcoreano. Los principales donantes son Corea del Sur y China.

Apenas el 18% de la superficie norcoreana es cultivable. Su principal producto agrícola es el arroz. El 90% de la tierra se trabaja en forma cooperativa. Cuenta con varios recursos minerales como carbón, hierro, zinc, cobre, plomo y manganeso.

Economía


Tras el final de la Guerra Civil China, el Gobierno de la nueva República Popular, bajo la dirección del Partido Comunista de China, comenzó a aplicar una serie de reformas económicas de carácter socialista, tales como la nacionalización de las empresas privadas y la colectivización de la agricultura. Los dirigentes chinos apostaron en un primer momento por el modelo soviético de desarrollo, apoyado en un pacto de cooperación económica con la Unión Soviética, que se reflejaría en el Primer Plan Quinquenal, de marcada influencia soviética, y que se desarrolló entre los años 1953 y 1957.

Tras el Primer Plan Quinquenal, el líder chino Mao Zedong decidió alejarse del modelo soviético y apostar por una movilización masiva de la población con el objetivo de elevar el desarrollo industrial de China hasta los niveles de los países más industrializados. Las medidas económicas alentadas por el presidente Mao en el marco de esta campaña, que sería conocida como el Gran Salto Adelante, resultarían un fracaso y en 1958 los dirigentes comunistas chinos empezaron a dar marcha atrás, paralizando y revirtiendo las políticas adoptadas en este periodo. Al mismo tiempo que las políticas económicas del Gran Salto eran abandonadas, las relaciones entre China y su aliado soviético derivaron en un conflicto abierto, que dejó al régimen chino aún más aislado en la esfera internacional. Las políticas económicas pasarían a un segundo plano debido al intenso conflicto ideológico en el seno del Partido, que se manifestaría en la Gran Revolución Cultural Proletaria, periodo durante el cual muchos líderes del Partido fueron apartados del poder.
Tras la muerte de Mao y el encarcelamiento de la Banda de los Cuatro, el grupo de seguidores de Mao a quienes se atribuyó toda la responsabilidad de los errores de la Revolución Cultural, el dirigente histórico del Partido Deng Xiaoping acabaría haciéndose con el poder e impulsando una serie de reformas económicas que supusieron el abandono de muchas de las políticas de nacionalización y colectivización que habían caracterizado la época maoísta. Aunque el Estado conservaba su función planificadora, bajo la dirección del Partido Comunista, se comenzó a fomentar la creación de empresas privadas, a la vez que se alentaba la entrada de capital extranjero, necesario para financiar el desarrollo de infraestructuras y de una base industrial que en ese momento, finales de los años 70, era aún muy pobre.
A partir de 1979 se aceleraron las reformas económicas de tipo capitalista, aunque manteniendo la retórica de estilo comunista. El sistema de comunas fue desmantelado progresivamente y los campesinos empezaron a tener más libertad para administrar las tierras que cultivaban y vender sus productos en los mercados. Al mismo tiempo, la economía china se abría al exterior.

Las reformas económicas contribuyeron a un crecimiento económico muy intenso a lo largo de los años 80. Tras la intervención del Ejército en las protestas de la Plaza de Tian'anmen de 1989, las sanciones internacionales y la incertidumbre sobre la situación política del país frenaron de manera drástica el crecimiento económico. Sin embargo, a partir de 1992, Deng Xiaoping dio el respaldo definitivo a las reformas económicas, con su famosa inspección del sur, el viaje en el que visitó las zonas de mayor crecimiento económico del delta del Río de las Perlas y de Shanghai. Tras la confirmación de que la política económica mantenía la orientación reformista y de apertura de los mercados chinos al exterior, la economía alcanzó tasas de crecimiento económico sin precedentes. En ese año de 1992 el crecimiento del producto interior bruto alcanzó el 14,2% manteniéndose en torno al 10% durante los años siguientes, hasta la actualidad.[2]

Las reformas en la política económica auspiciada desde el gobierno, para fomentar la inversión extranjera, determinó la creación de zonas económicas especiales en la zona costera, donde se concentró el desarrollo industrial proveyendo el Estado grandes inversiones en instalaciones, servicios públicos y creando centros habitacionales para trabajadores, convirtiendo a China en la mayor potencia manufacturera del mundo, sobre todo en el sector de la producción de electrodomésticos y textiles debido al bajo coste de la mano de obra, cuyo salario en las regiones industriales ronda los 70 euros mensuales. De hecho, se calcula que aproximadamente un 25% de todos los bienes manufacturados del mundo se produce en China.

Un factor determinante en el desarrollo ha sido el trato de nación más favorecida en los tratados comerciales entre China y Estados Unidos de América, los cuales permiten el ingreso de las manufacturas chinas a través de las aduanas como si estas fueran fabricadas en territorio norteamericano.